¿Aceptarías la inmortalidad?

En internet parece repetirse mucho el tema de la inmortalidad. En sitios como Reddit, Quora o Medium suele haber preguntas de este tipo en las que la gente responde con un par de párrafos y a veces textos algo más largos. Yo creo que el interés en este tema está justificado, porque mucha gente tiene curiosidad y les gusta explorar temas hipotéticos.

Definición de inmortalidad:

Existen varias maneras de definir qué es la inmortalidad que dan lugar a escenarios distintos:

  • La primera sería la inmortalidad biológica, es decir, que de alguna manera se logra que no tengas ni enfermedades ni envejecimiento que te puedan matar o incluso que puedan deteriorarte. Claro que depende el momento en el que consigues esa inmortalidad; no es lo mismo tener 20 años para siempre que tener 80 para siempre, a menos que también tengas una capacidad de regeneración muy buena. Sin embargo, esto no te hace inmortal del todo, porque sigues pudiendo perecer en un accidente, ser asesinado, suicidarte o, lo que es lo mismo, fumar o beber demasiado y morir.
  • La segunda opción sería una que según los que hacen promesas para el futuro se podría hacer más o menos en 2045: subir tu cerebro a un ordenador con una inteligencia artificial lo suficientemente poderosa como para procesar tu mente o incluso con un mejor rendimiento. Siempre y cuando haya constantemente algún lugar donde esté subido tu cerebro, no habrás dejado de existir, y en cualquier momento podrás conectarte a un ciborg o robot que puedas controlar tú. Es como la versión tecnológica de la inmortalidad parasitaria que utilizan en la fantasía, es decir, que mientras que sigues preservando tu conciencia, vas de contenedor en contenedor o “mudando pieles” para poder tener en todo momento un cuerpo en forma. Pero claro, cuando deje de haber “contenedores” o piezas para reparar el robot, sólo serás tu mente, y cuando todos los ordenadores que puedan almacenarte dejen de funcionar, has muerto.
  • La tercera opción es la supernatural: eres verdaderamente inmortal. Puedes tirarte a la lava, al Sol, o a un agujero negro, pero aunque tu cuerpo desaparezca tú vas a seguir allí de alguna manera u otra sea lo que sea, aunque ya luego otra cuestión es cómo conseguir un cuerpo. Esta inmortalidad sí que es inmortalidad total, porque puede acabarse el universo y tú vas a seguir existiendo para siempre.

La primera y la segunda opción son opciones que, por lo menos hasta cierto punto (nada es perfecto y aunque vivas siglos o milenios va a acabar habiendo algún fallo o carencia) son físicamente posibles, mientras que la tercera opción es bueno, algo que únicamente podremos imaginar sea cual sea nuestro nivel tecnológico en el futuro.

Por supuesto, todo esto lo estoy diciendo desde un punto de vista que contempla la muerte como el fin de la vida. No estoy considerando ninguna posibilidad de la existencia de “el cielo”, “el infierno” o alguna clase de vida después de la muerte; eso no me puede importar porque no lo puedo saber hasta que ya sea demasiado tarde.

¿Aceptaría yo la inmortalidad?

Ya sólo los escenarios uno y dos son un poquillo mareantes. Vivir algo como mil años antes de sufrir alguna clase de muerte violenta (que en todo caso puede ser menos sufrido que morir de enfermedad) conlleva muchas cosas.

Lo primero es que en mil años habría una enorme cantidad de acontecimientos históricos, y si ya se le haría demasiado raro a un vikingo vivir en la actualidad, pues imagina lo difícil que sería vivir en el año 3005 (con mil años) con todos los recuerdos de los primitivos tiempos del año 2021. Por supuesto que tú has podido ver ese cambio de manera gradual, pero aun así es posible que durante 950 años de tus mil años tengas problemas para adaptarte a la tecnología, o vayas un poco atrás en cuanto a la manera de entender el mundo (como ocurre en la actualidad a muchos de los mayores).

Puede que algo más problemático aún sea que necesitarías mucha memoria para recordar todo lo que ocurre. En el caso de la mente subida a ordenador, este problema es menor porque se puede ampliar la memoria para recordar períodos muy largos (aunque claro, no infinitos), pero en el primer escenario vas a tener problemas para recordar las cosas que ocurrieron hace apenas hace un siglo, que en tu nueva vida milenaria representan más o menos poco tiempo.

Si para intentar preservar recuerdos quieres escribir un diario, si escribes a razón de una página por semana (eso es relativamente poco) vas a acabar escribiendo un tocho gigantesco de 52.177 o 52.178 páginas en un milenio. Aunque eso sea muchísimo papel, es cierto que si sólo es texto de 11pt no ocupa mucho: la cuenta me da que son más o menos 182,4 MB. Pero claro, como ya empecemos a añadir fotos, audios y vídeos al álbum de recuerdos, la cosa ya va a empezar a pesar más. Además, siempre cabe la posibilidad de que los accidentes y los asesinatos se vayan a reducir enormemente en el futuro, por lo que podrías durar muchos milenios a menos que tú mismo acabaras con tu vida.

Sin embargo, aunque en el futuro vayamos a tener memoria de sobra para almacenar todos esos recuerdos, el problema es que tal vez tienes tantos datos que cuando seas mayor serían inabarcables para ti. Es que a ver, ¿quién se apunta a leer un diario de más de 50.000 páginas? Puede que un estudioso, pero como sigues vivo estaría invadiendo tu intimidad, por lo que no.

Más allá de esos problemas mundanos, el problema principal sería el que ocurre en menor o mayor medida con estos tres tipos de inmortales: ves morir a tus seres queridos. Aunque tus hijos vivan cien años, vas a ver pasar decenas de generaciones, y lo mismo ocurre con tu pareja. Llegado a este punto, el inmortal (o al menos mucho menos mortal que los demás) podría llegar a pensar que las relaciones a largo plazo no tienen sentido, porque tienes la certeza de que al final va a llegar el dolor de que la otra persona envejezca y muera.

Cualquier cosa hacia la que sientas apego va a erosionarse y desaparecer, más aún si eres un inmortal de los de verdad, del tercer tipo. Un inmortal corre el riesgo de perder toda su motivación bajo el pretexto (y a ver, tienen razón) de que no tienen prisa para hacer nada, porque disponen de un tiempo muy, muy largo o infinito para hacerlo.

Mientras que ser casi inmortal te deja la posibilidad de morir y sigues teniendo un tiempo limitado para hacer las cosas, si eres inmortal de verdad puedes estar seguro de que tu vida jamás acabará, y eso puede ser demoledor.

Puedes estar cien cuatrillones de años seguidos viajando por todo el mundo, por el Sistema Solar, por la galaxia y más allá hasta ver todos y cada uno de los planetas de Andrómeda y suma y sigue sin haber transcurrido ni un 0,01% de tu vida. Ni 0,01% ni 0,00000001%, sólo 0%. Si tienes un aguante enorme, puedes estar de fiesta durante 10100 años, tener un 100! relaciones amorosas y vaciar los océanos con un dedal 10100! veces, pero todavía sólo has rellenado un 0% de tu existencia.

Además, ¿no crees que mucho antes de llegar a tu relación número 1000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000000 ya te habrías cansando de tanto? ¿No crees que le acabarías perdiendo el sentido al amor?

No sólo el amor sino todo, porque aunque pruebes todos los pasatiempos del mundo y te inventes millones de pasatiempos más, siempre se te hará viejo uno y querrás pasar a otro. Puede que en algún momento quieras volver a pasatiempos que no has tocado en varios millones de años, pero al final no creo que fueras a soportarlo.

Acabarías perdiéndole el sentido a todo, y al final, por mucho que intentaras hacer para rellenar el tiempo es cuestión de tiempo que te canses de ello. Incluso el pasatiempo más elaborado, como puede ser el de simular universos enteros y observar, acabaría llegando a su fin.

Es muchísimo tiempo de disfrute, más de lo que te puedas imaginar, pero lo que te espera es una verdadera eternidad de la soledad más absoluta que conformará el [tiende a] 100% de tu existencia: el universo no durará para siempre. Verás, en la actualidad la teoría más aceptada es que el universo va a tener su fin por medio de una muerte térmica, es decir, que se va a expandir tanto que sus componentes se separan demasiado, y al final toda la energía estará distribuida 100% uniformemente. De esta manera, no habrá ningún gradiente y por lo tanto no habrá nada de información, y en esa situación no sabemos cómo puede haber vida.

Entonces, a partir de este momento un inmortal de los de verdad seguiría existiendo como “alma”, y lo haría para siempre, siempre, siempre sin nada de nada que ver. Este es el precio de la inmortalidad.

Puede que algo mejor sea ser inmortal hasta que ya hayas decidido que has hecho suficientes cosas, pero si nos tomamos el sentido de inmortal al pie de la letra, estarás condenado a ver cómo se acaba el universo (es un proceso muy lento).

Primero ocurrirá que el universo visible (y como no vayamos más rápido que la luz será el máximo abarcable) irá disminuyendo de tamaño por culpa de que el espacio más allá de cierto punto se esté expandiendo a velocidades superiores a la luz respecto a ti. Las cosas que lleguen a ese punto se verán con un corrimiento al rojo cada vez mayor hasta que no se pueda ver nada más allá de Lactómeda (sí, todas las galaxias de nuestro Grupo Local, de las cuales la nuestra y Andrómeda son las dos más grandes, formarán una gran galaxia elíptica en el futuro).

Después de eso, sólo acabarán quedando las estrellas más longevas, las enanas rojas, y poco a poco estas también desaparecerán. Sólo quedarán las enanas blancas que se han originado hasta aquel momento, y estas también van consumiendo su energía térmica muy lentamente hasta estar más apagadas, momento en el cual son enanas negras. Llegados a este punto, la única manera de tener nuevas estrellas que fusionan hidrógeno sería por una colisión fortuita entre estrellas, que cada vez son más escasas, y al final sólo quedarán restos compactos de estrellas (estrellas degeneradas).

En esta era, solamente habrá enanas negras, estrellas de neutrones y agujeros negros, y estos no duran para siempre. Casi toda la materia de cada galaxia o incluso de cada cúmulo de galaxias se concentrará en un agujero negro supermasivo, y después del (relativamente) breve período de tiempo en el que el enorme disco de acreción del cuásar brillara mucho, el universo volvería a la oscuridad.

Después de eso, existen dos opciones:

  • Que los protones sí se pueden acabar desintegrando, y que entonces con el tiempo (mucho tiempo) toda la materia va desintegrándose.
  • Que los protones no pueden desintegrarse, y que entonces ocurre algo que no entiendo. Dicen no sé qué del efecto túnel, que es algo que no entiendo, y que al final (muchísimo más tiempo que lo anterior) toda la materia acaba convirtiéndose en hierro (el elemento más estable), y después de eso en neutrones y al final casi todo o todo para los agujeros negros.

Una vez que los protones y los neutrones hayan desaparecido (lo que pasa es que no tenemos claro cuánto tardan en desaparecer los primeros), lo único que quedará en el universo es agujeros negros, y ya sabemos que estos no son inmortales, porque van perdiendo paulatinamente masa y energía de rotación por medio de la emisión de la radiación de Hawking. Un agujero negro se va convirtiendo poco a poco en radiación.

Al final dicen que lo único que queda es electrones, positrones, neutrinos y fotones, y que lo único que puede ocurrir en ese universo es que muy de vez en cuando (porque todo está con una densidad inimaginablemente baja) un electrón aniquile a un positrón. Ahora sí que sí vas a estar una eternidad esperando, y sólo ha transcurrido un 0% de tu vida.

Tu única esperanza es que una fluctuación cuántica muy grande fruto del azar pueda causar un nuevo Big Bang, y para eso vas a tener que esperar mucho tiempo, y aun así, si se pudiera decir que el universo nace y muere repetidamente de manera cíclica, tendrías que tragarte un número infinito de ciclos. Ya el remate final es que mientras esperas en esa parte de tu vida en la que estás esperando a que el universo vuelva a nacer si es que lo hace (casi todo), no puedes gastar nada de energía porque no hay energía libre, y sólo podrías tirar de recuerdos.

Las posibilidades son muy grandes, pero yo lo tengo claro: no me voy a complicar y voy a vivir mi vida normalmente de principio a fin. De esta manera sé que como tengo un tiempo muy limitado para hacer cosas tiene sentido apresurarse para cumplirlas. Cosas como trabajar, tener relaciones o las familias no tendrían mucho sentido para un inmortal, así que la brevedad de nuestra vida nos permite apreciar las oportunidades.

A veces me gusta escribir cosas de ninguna temática en concreto, en especial de opinión.
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