Tecnología en el aula

Desde hace ya unos cuantos años es común ver a los alumnos utilizando tabletas u ordenadores para ver sus libros o hacer proyectos y tareas, cosa que sigue causando controversia hasta hoy. Los artículos que existen sobre este tema están escritos por adultos que dan su opinión, pero nunca he visto a alguien hablando sobre esto y que lo haya vivido en primera persona. Así que yo, como alumno del instituto, hablaré sobre este tema desde mi perspectiva objetiva.

Personalmente llevo utilizando un PC-Tablet HP Spectre desde 1º de la ESO. Y aquí ya viene el primer problema: el modelo que acabo de mencionar es carísimo, y en mi anterior colegio nos obligaban a todos los alumnos a tenerlo. Haciendo cuentas, era mucho mas barato comprar los libros físicos de los 4 años juntos que solo el ordenador (sin contar las licencias). El precio es excesivamente caro en los dos casos, pero rentan más los libros físicos.

Y ahora me vendrá el listo que dice «Ya, pero los libros los utilizas solo en el cole mientras que un ordenador te sirve para toda la vida». Y sí, estaría de acuerdo si me lo hubiese dicho hace 10 años, cuando los portátiles se hacían resistentes y te duraban de verdad toda la vida. De hecho, parte del sobre coste de mi portátil se debe a que es muuuy fino (y por lo tanto menos resistente). Llevo 4 años con el y ya no es como el primer día. Y ojo, lo cuido bien. Todo lo contrario a otro portátil viejo que tengo en casa, que ha sufrido mucho mas que este y sigue como cuando mis padres lo compraron.

Segundo punto: La comodidad.

Me puedes decir lo que quieras, pero creo que estamos de acuerdo en que es más cómodo mover un poco la mano para abrir un libro físico que tener que:

  1. Encender la tablet o el PC
  2. Esperar a que se conecte a Internet
  3. Iniciar BlinkLearning o la plataforma que sea
  4. Esperar a que cargue el libro
  5. Abrir el índice del libro
  6. Seleccionar la unidad que corresponde
  7. Esperar a que cargue y finalmente pasar las «hojas» virtualmente.
  8. Menos mal que seguimos utilizando cuadernos para los apuntes. Utilizar Word o derivados implicaría otra historieta aparte que ya sufrimos de por sí en Tecnología.

Tercer punto: Una cosa es tener los libros y otra es utilizarlos.

Si has tenido alguna vez en tu vida una tablet para estudiar, es imposible que no la hayas utilizado para otras «cosas», por lo menos una vez. Imposible. Eso con los libros no pasaba, aunque hay quien también se distraía con un libro de texto, así que dejémoslo como empate. Yo personalmente cuando me aburria dibujaba.

Ahora ya no hablaré del alumno y sus problemas, sino de las instalaciones. En primer lugar, si quieren que utilicemos soportes digitales para los libros, por lo menos hay que tener una red Wi-Fi decente. Y no, sentimos decirlo pero lo de descargar los libros no funciona siempre. Otra razón para preferir los libros físicos antes que las tablets.

En segundo lugar, algo de informática hay que saber, aún teniendo libros. Y para eso está la flamante clase de tecnología. Bueno, poco hay de flamante si los ordenadores que hay en ella son del 2007. Tampoco tengo mucho que objetar aqui ya que los ordenadores cuestan dinero y es inevitable que sean malos, pero por lo menos que se actualicen un poco internamente (a nivel de software para los nerds), que es gratis.

Y tercero, hay que aprovechar lo que las tablets dan. No tienen que ser solo un sustituto de los libros. Pueden usarse para muchas cosas (académicamente hablando por supuesto).

Doy por acabada esta entrada diciendo que vosotros, los alumnos del IES, también podéis participar escribiendo en la revista. Solo tenéis que contactarme por mi correo discoveryandrei@gmail.com y estar disponibles los viernes de 14 h a 15 h.

Andrei Ciulianu
Escribo sobre cualquier cosa, especialmente informática.
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